II FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CIRCO CIUDAD DE ALBACETE Presentación El circo es una metáfora de la vida, una analogía del universo. Dentro del firmamento de la carpa cabe la magia del espectáculo, el desafío permanente del domador de fieras, la grandeza sublime del más difícil todavía de contorsionistas y trapecistas y la risa provocada por los payasos, bajo cuyos trajes vistosos, caras pintadas y gestos se trasluce toda la dignidad del ser humano. Cada hombre y cada mujer, o lo que es lo mismo, cada niño y cada niña de cualquier edad y condición, encuentran en el circo una atracción imaginativa para su diversión, pues el circo es un espacio para la cultura donde sonríen y se alegran por igual los abuelos y los nietos, los padres y los hijos. Por ello, el mayor espectáculo del mundo ha contribuido a la igualdad de las personas, al aprecio de la diversidad y al respeto por las diferencias, pues todas las razas, todas las costumbres, todas las nacionalidades y estratos sociales se aglutinan en torno al lenguaje universal de la escena, la luz y la armonía. El circo es el arte escénico que mantiene un impulso creativo permanente, donde convive la tradición más aplaudida con la innovación que da cuenta de una sociedad dinámica que agradece la experiencia de su pasado pero piensa en mejorar su futuro. Albacete, ciudad emprendedora, hospitalaria e integradora como pocas, acoge el circo como manifestación de la cultura de masas desde sus orígenes. Pero Albacete y Castilla-La Mancha miran también hacia el futuro con los ojos de la prosperidad y de la igualdad, y en ese tránsito, el circo sigue presente con renovado vigor, de lo que también da muestra este II Festival. Desde estas líneas, hago un llamamiento a todas las personas, de dentro y fuera de la ciudad, de dentro y fuera de nuestra Región, para que acudan a esta cita con la emoción, la risa y la admiración. Comienza la función. Ocupen sus asientos en la carpa de la ilusión. ¡Pasen y vean! José María Barreda Fontes |