En marzo, con la primavera recién estrenada, tendremos oportunidad de sumergirnos de lleno en el mundo mágico que el II Festival Internacional de Circo Ciudad de Albacete incorporará a nuestras vidas, sirviéndonos en bandeja espectáculo en estado puro y alineado con copiosas dosis de talento y maestría. Por segundo año consecutivo y con vocación de convertirlo en un acontecimiento con identidad propia, Cultural Albacete vuelve a apostar por el circo y a asumir el riesgo que entraña desempolvar una afición no siempre alimentada desde las programaciones públicas para revitalizarla a base de esfuerzo, empeño y mucha ilusión. Sin ser docto en la materia que nos ocupa me voy a permitir la osadía de garantizar suspense, entretenimiento y fascinación a quienes vayan a disfrutar de las más de veinte atracciones seleccionadas para la ocasión, procedentes de diez países. El circo provoca sentimiento y admiración porque allá donde va, con su inmenso despliegue de medios humanos y técnicos, se apodera temporalmente del corazón de las ciudades que visita, impregnando la vida cotidiana de sus habitantes de luz, música y color. El ocio de las ciudades está ineludiblemente ligado a la cultura que genera y promueve. En Albacete queremos que la atención a la diversidad y a todos los gustos y preferencias se materialice en una oferta que incite a los ciudadanos a invertir su tiempo libre en consumir arte, en sus más diferentes manifestaciones. Confiando en que este II Festival de Circo supere con creces el éxito de su primera Pedro Antonio Ruiz Santos |